19.12.2018

Ganadería en Colombia

¿Cómo se produce una súper leche?

Trabajando en fincas ubicadas más de 2 mil metros sobre el nivel del mar, los ganaderos colombianos del centro del país mejoran día a día su productividad y llevan más leche a la ciudad sin olvidarse del bienestar de los animales

Por Victor Guzmán*

 

En la Sabana de Bogotá, región central de Colombia, ganadería y agricultura hacen parte de la vida de las personas. Un rápido viaje por las rutas que salen de la capital nos permite encontrar cultivos y producción de animales que proveen los alimentos que el país consume diariamente. Allí, en el departamento de Cundinamarca, tenemos un cliente que nos permite mostrar una tendencia cada vez más común en el mundo: el bienestar de los animales involucrados en la producción de leche.

 

En la finca COMGAMI (Compañía Ganadera La Milagrosa), en el pueblo de Cogua, se crían 120 animales entre vacas y terneras de la raza Jersey. Esa raza de origen británico, se caracteriza por la calidad de la leche y por la docilidad de los animales. A pesar de ser relativamente pequeñas, alrededor de los 500 kg de peso,  las vacas de esta finca producen un promedio de 15 a 18 litros de leche por día.

 

“Acá tenemos una producción enfocada en la calidad de la leche y la genética del ganado, lo que nos mueve a poner nuestros esfuerzos en el bienestar animal en todas las etapas de su vida”, explica el Jefe de Producción de COMGAMI, Diego Valbuena. Los animales están registrados en la Asociación Colombiana de Criadores de Ganado Jersey, lo que les permite alcanzar un mayor valor agregado en la venta de genética y pone la finca en el mapa mundial de esta raza.

Otro punto que llama la atención en COMGAMI es el ordeño en el campo. Allí  el estabulo es portátil, se mueve cada uno o dos días siguiendo el movimiento del ganado dentro de la finca. Los cortes del pasto son programados para ser hechos después que las vacas pasan por una determinada zona, lo que permite que se alimenten con calma y así se controla mejor la presencia de enfermedades e insectos. Ese menor desgaste energético y la baja presencia de estrés brindan más calidad de vida a las vacas y terneras, incluso en la época de lluvias, donde hay más barro y dificultad para que las vacas rumien  (proceso de masticación de dónde sacan energía que será transformada en leche y carne).

 

El ejemplo de esta finca se conecta a otros en Colombia donde, hace unos 12 años, empezamos con un programa llamado Biolactoseguridad. Especialmente en fincas que están a una altura de más de 2 mil metros, hemos logrado gracias a un trabajo intenso de asesoría alcanzar los altos estándares de las normas de calidad lechera, esto es ciencia para producir una súper leche. En conjunto con cerca de 350 clientes, el programa tiene una cobertura de 35 mil vacas y sigue creciendo.

 

Actualmente, somos 10 médicos veterinarios en las zonas productivas de Colombia. Cada uno tiene entre 30 y 40 ganaderos bajo su responsabilidad, a quienes  visitan para darles soporte en las áreas técnicas más relevantes que comprometen la salud y la productividad de los hatos. Ese tipo de trabajo hombro a hombro nos permite lograr soluciones que van más allá de productos. En el caso contrario, problemas comunes en una finca ganadera, como la enfermedad de la mastitis, reducen la rentabilidad y menoscaban el bienestar de los animales.

 

Todo este trabajo se realiza de acuerdo a lo estipulado por la certificación colombiana de Buenas Prácticas Ganaderas (BPG), creada en 2006. En definitiva, esto nos permite asegurar que siguiendo estándares de producción de leche y carne, los ganaderos de Colombia entregan alimentos seguros, certificados y saludables, protegiendo a las personas, animales y al medio ambiente. Quizá más contundente aún son las palabras del Sr. Diego Valbuena: "Por detrás de un litro de leche en el supermercado hay un esfuerzo muy grande de personas que trabajan intensamente en las fincas”.

 

*Victor Guzmán es médico veterinario y responsable por el programa Biolactoseguridad en Colombia.